El Consejo de Gobierno del BCE inicia su reunión en Barcelona
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha iniciado hoy su reunión en pleno debate so
Banco Fie, una Sueño, una Historia, una Realidad
Banco Fie, una Sueño, una Historia, una Realidad
FIE ONG inicia operaciones en 1985. Ese año se inaugura una experiencia inédita en el país: el microcrédito. La entidad nace para apoyar el desarrollo de pequeñas unidades productivas dirigidas por familias de escasos recursos económicas, injustamente excluidos del sistema financiero tradicional.
En 1998, FIE ONG se transforma en Fondo Financiero Privado y comienza a operar bajo la tuición de la Superintendencia de Bancos y Entidades Financieras (SBEF). El crecimiento sostenido y los indicadores muestran un trabajo eficiente, son solo una cara del resultado del trabajo de la institución. La otra son miles de familias, mujeres y hombres que mejoraron su calidad de vida a través del acceso al crédito y otros servicios financieros.
Actualmente cuenta con un patrimonio de mas de 38 millones de dólares, asimismo cuenta con una excelente calidad de cartera, reflejada en uno de los niveles más bajos de mora en el sistema. Contando al 31 de enero de 2010 con 134 oficinas distribuidas en los 9 departamentos del país.
El 23 de julio de 2009 FIE S.A. inicia si proceso de transformación a Banco presentando una solicitud correspondiente ante la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), el 12 de febrero de 2010 y habiendo cumplido con todos los requisitos exigidos por la ASFI, recibe la resolución con la autorización para la transformación a Banco.
Ahora que estábamos acabando la reestructuración bancaria… vamos y ¡nos atascamos!
El proceso de reestructuración bancaria en España se encuentra atascado en su fase final. El Gobierno no quiere aportar dinero público para no comprometer el déficit. Opciones como crear un banco malo para aislar activos tóxicos no acaban de concretarse.
Que la crisis la paguen los bancos, pero…
¿Sólo los bancos?
Con la mirada algo perdida intento recordar. Por más que me esfuerzo no lo consigo. Me empeño, mientras disfruto mi copa de vino, pero no hay forma. Si no lo recuerdo quizás es porque nunca ocurrió. No, definitivamente, nunca escuché a nadie quejarse porque el banco le concediera el préstamo solicitado. Menos todavía porque le prestaran más dinero del que deberían haberle dejado, tasándoles su inmueble por más de lo que realmente estaba valorado. Es más, tampoco vi a nadie poner el grito en el cielo porque, aún siendo una locura, le costearan piso, muebles, coche y vacaciones.
Recuerdo aquel hombre mayor que, mientras jugaba al dominó, me explicaba que no lo comprendía. “¿Para qué endeudarte cuando las cosas te van bien? ¿No debería ser más bien al contrario?”. Pero lo que aquél caballero no sabía era que la prosperidad económica iba, por primera vez en la historia, a durar siempre.
Ahora, años más tarde, intento comprender el motivo por el que, tanto política como popularmente, se ha identificado de forma unánime un sólo culpable: el banco. Continúa con la reflexión
